Alrededor del 30 % del área agrícola en Caaguazú no se pudo sembrar con rubros de segunda zafra por falta de precipitaciones, según mencionó el Ing. Agr. Gilmar Lorenzi a Productiva. Los cultivos implantados necesitarán agua en los próximos días para asegurar su desarrollo. Ante esta situación, algunos productores optarán por sembrar chía si llegan las lluvias, mientras que otros esperarán la ventana para la implantación de trigo.
El Ing. Agr. Gilmar Lorenzi, director de Farmer Green SA y miembro directivo de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), filial Caaguazú, manifestó que la siembra de zafriña no pudo avanzar con normalidad por falta de humedad y las parcelas implantadas están en peligro todavía por falta de lluvia. Agregó que, si bien hubo algunos chaparrones para realizar la siembra, esas parcelas actualmente necesitan de precipitaciones para asegurar su establecimiento.
“Entonces estas áreas están bien complicadas porque están pidiendo agua ahora y no están recibiendo. En la misma situación está la zafra de maíz, entonces, muy pocas áreas de maíz zafriña están en condiciones buenas o excelentes, la mayoría está mediana para abajo”, afirmó.
Según el productor, en la región, ambas siembras, tanto la soja zafriña como el maíz zafriña, necesitan una precipitación.
“Aguantando todavía, pero tiene que haber lluvia en esta semana, para tener un panorama un poquito mejor de cómo va avanzando esta segunda zafra”, acotó.
En ese contexto, comentó que la ventana de siembra de soja y maíz zafriña está cerrada, por más de que haya una buena lluvia en los próximos días. Comentó que una buena parte de la superficie productiva, alrededor del 25 % a 30 % no se pudo ocupar con un cultivo de segunda zafra.
“Un área importante, yo estimo entre 25 a 30 % del área total quedó abierta, por motivo de factores climáticos”, expresó
Agregó que el desafío está también en el desarrollo de las parcelas de zafriñas que fueron sembradas, si no avanzan se debe evaluar la resiembra en algunos lotes o pensar directamente en un cultivo de invierno.
“En caso de que el productor quiere sembrar en esas parcelas, aguardan una buena precipitación y destinan a chía, mucho se está hablando en la zona o esperan una fecha buena para trigo, que es mediano a final de abril”, remarcó.
Lorenzi recalcó que muchas parcelas fueron sembradas con una humedad justa y que se requiere de una buena lluvia en los próximos cuatro a cinco días para que el cultivo pueda seguir con su desarrollo normal.
En cuanto a la zafra principal dijo que en la zona se registraron números bastantes variados con parcelas con bajos rendimientos y otras de alta productividad, pero que el rendimiento promedio se quedó en torno a las 3,5 a 3,6 toneladas por hectárea.
Comentó que debido a factores climáticos en esta campaña probó el cultivo de sorgo en verano.
“También por un factor temático no se pudo entrar en esa parcela y entramos un poquito más tarde y probamos sorgo zafra. Realmente salió muy bien, era una parcela de baja fertilidad, pero igual así, salió bien, considerando el costo-beneficio. Esa parcela sacó 5500 kilos de sorgo, pero fue fuera de fecha, fue sembrado a finales de octubre, inicio de noviembre. Por esa cuestión, después afectó lo que es la sequía que tuvimos al final del ciclo”, manifestó.
[Foto: Gilmar Lorenzi / Archivo / Productiva C&M]


